10 Guisos Mexicanos para Toda la Semana
Hay semanas en las que uno ya no sabe qué cocinar. Quieres comida casera, rendidora, con verdura y sabor de hogar, pero sin meterte horas a la cocina ni gastar de más. Justo ahí entran estos guisos mexicanos.
No son recetas rebuscadas ni ingredientes raros. Son platillos de los que sí resuelven la comida diaria, llenan rico, se pueden acompañar fácil y además te ayudan a variar para que la semana no se sienta igual todos los días 🍲.
- Ingredientes base para armar la semana
- ¿Cómo preparar este menú?
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Los guisos que te resuelven la semana
- 🥔 Tortitas de papa con pollo
- 🌶️ Arrachera guisada con verduras
- 🍗 Pollo guisado con garbanzos y verduras
- 🐟 Pescadillas de atún
- 🦐 Pescadillas con coctelito de camarón
- 🍍 Pechugas de pollo a la hawaiana
- 🧀 Guisado de queso panela con verdolagas
- 🥒 Calabacitas con pollo en jitomate
- 🥕 Picadillo de res con verdura
- 🫘 Lentejas guisadas con verduras
- Cómo conservarlos y recalentarlos sin arruinarlos
- Con qué acompañarlos para que rindan más
Ingredientes base para armar la semana
| Tiempo total 2 horas 30 minutos aprox. |
Dificultad Fácil |
La idea no es cocinar todo en un día, sino dejar varias bases listas. Si cueces pollo, papas, garbanzos y una buena salsa de jitomate, ya tienes media semana avanzada sin sentirte atado a la cocina.
También conviene dejar verduras lavadas y picadas. Ejotes, col, zanahoria, apio, espinaca o calabaza son de esas que te sacan de apuros y combinan con casi cualquier guiso mexicano 🥕.
Cuando quieres que un menú semanal sí funcione, el orden lo cambia todo. Primero cocina lo que tarda más: garbanzos, pollo, papas o alguna salsa base. Después ya solo vas armando y combinando.
Una buena estrategia es aprovechar el mismo ingrediente en varias recetas. Por ejemplo, el pollo cocido sirve para tortitas, para un guisado con garbanzos o incluso para una sopa rápida si un día quieres algo más ligero.
Otra cosa que ayuda muchísimo es usar sartenes bien calientes. Así doras mejor la carne, sellas el queso panela sin que se rompa y las tortitas agarran color sin quedar grasosas. Parece detalle menor, pero cambia el resultado.
Y aquí viene algo importante: no todas las verduras se cocinan igual. La col y la espinaca necesitan poco tiempo, mientras que la papa, el garbanzo y la zanahoria piden más cocción. Si respetas eso, el guiso queda con mejor textura.
Los guisos que te resuelven la semana
Estos diez platillos están pensados para que tengas comida casera, variada y rendidora. Algunos salen del texto base y otros completan el menú con la misma lógica: ingredientes sencillos, buen sazón y mucha verdura.
🥔 Tortitas de papa con pollo
Son de esos platillos que llenan rico y además rinden bastante. La papa cocida se mezcla con huevo, cebolla sofrita y amaranto o pan molido para formar una masa firme y sabrosa.
Luego se integra el pollo deshebrado con los ejotes, se forman las tortitas y se doran en sartén caliente. Quedan crujientes por fuera, suaves por dentro y van muy bien con ensalada o una salsa casera 🌿.
🌶️ Arrachera guisada con verduras
Este guiso tiene mucho carácter. La carne se sella primero para que conserve jugo y luego se mezcla con un adobo de chile ancho y guajillo, jitomate, ajo, cebolla, pimienta y clavo.
Lo que lo vuelve más completo es la cantidad de verdura que admite. Ejotes, pimientos y col le van perfecto. El resultado es un plato con sabor intenso, muy casero y nada seco si le agregas un poco de caldo.
🍗 Pollo guisado con garbanzos y verduras
Aquí tienes una comida completa en una sola olla. El pollo cocido se junta con garbanzos suaves, salsa de jitomate y verduras como apio, col y espinaca. Todo queda sustancioso, pero sin sentirse pesado.
Además, este platillo tiene algo buenísimo: rinde mucho y se recalienta muy bien. Si haces una olla grande, fácilmente te resuelve dos comidas y hasta mejora el sabor al día siguiente 😋.
🐟 Pescadillas de atún
Son fáciles, económicas y muy cumplidoras. El relleno se prepara con ajo, cebolla, jitomate, apio, perejil y atún. Luego solo rellenas tortillas, doblas y fríes hasta que queden doraditas.
Lo rico aquí está en el contraste entre lo crujiente y el relleno jugoso. Si quieres llevarlas a otro nivel, acompáñalas con salsa, crema o una ensalada fresca de repollo.
🦐 Pescadillas con coctelito de camarón
Esta versión se siente más especial sin dejar de ser sencilla. Los camarones cocidos se mezclan con cátsup, limón, naranja, jitomate, cebolla y cilantro para hacer un acompañamiento rápido.
No hace falta mucho para que se vea más lucidor. Ese toque fresco y acidito hace que las pescadillas sepan todavía mejor, sobre todo si las sirves recién fritas.
🍍 Pechugas de pollo a la hawaiana
Aquí cambia totalmente el perfil del sabor. Llevan ajo, cebolla, pimiento, jamón, piña y queso gratinado. El resultado queda jugoso, con un punto dulce y salado que suele gustar muchísimo.
Van perfecto con verduras a la mantequilla o papitas cambray. Es una receta práctica cuando quieres salir del clásico pollo de siempre, pero sin complicarte con técnicas raras 🧀.
🧀 Guisado de queso panela con verdolagas
Es sencillo, ligero y sabroso. La base es una salsa de jitomate con ajo, cebolla y apio, a la que luego se agregan verdolagas o espinacas, según lo que tengas a mano.
El queso panela se sella aparte para que mantenga mejor su forma y luego se integra al guiso. Queda suave, con mucho sabor y es una opción buenísima para meter un día sin carne en la semana.
🥒 Calabacitas con pollo en jitomate
Este es uno de esos guisos rendidores que casi siempre funcionan. Basta con sofreír cebolla, ajo y jitomate, agregar pollo deshebrado y terminar con calabacitas en cubos para que no se sobrecocinen.
Si le pones un poco de elote, queda todavía más casero y bonito. Va muy bien con arroz rojo o frijoles de la olla, y además es de los que se preparan sin ensuciar demasiado.
🥕 Picadillo de res con verdura
No podía faltar un clásico así. Carne molida o bistec bien picadito con papa, zanahoria, jitomate, cebolla y ajo. Es económico, gusta a casi todos y se puede servir de muchas maneras.
Con tortillas, arroz o tostadas, siempre saca del apuro. Y lo mejor es que acepta cambios según lo que tengas: chícharos, calabaza o hasta un toque de chipotle si quieres más carácter.
🫘 Lentejas guisadas con verduras
Para cerrar la semana, algo muy noble. Las lentejas con jitomate, cebolla, zanahoria, apio y un poco de ajo son baratas, llenadoras y reconfortantes. No necesitan carne para sentirse completas.
Si quieres darles más cuerpo, puedes añadir cubitos de panela o pollo. Son ideales para esos días en que quieres algo calientito, casero y que además te rinda bastante.
Cómo conservarlos y recalentarlos sin arruinarlos
Aquí está el error más común: guardar todo junto y luego recalentar de cualquier forma. Algunos guisos aguantan perfecto, pero otros necesitan un poco de cuidado para que no cambien textura ni sabor.
Los guisos caldosos, como pollo con garbanzos o lentejas, se conservan muy bien hasta tres días en refrigeración. Solo guárdalos en recipientes cerrados y deja que se enfríen antes de taparlos.
Las tortitas de papa conviene guardarlas ya cocidas. Para recalentarlas mejor usa sartén, no microondas, porque así recuperan la costrita dorada. Lo mismo pasa con las pescadillas.
El pollo hawaiano y el guisado de panela aguantan bien uno o dos días. Lo ideal es recalentar a fuego bajo con tapa y, si hace falta, agregar una cucharadita de agua para que no se resequen.
Si vas a congelar, mejor hazlo con picadillo, lentejas o pollo con garbanzos. Son de los que mejor resisten. Las verduras muy delicadas, como espinaca o calabaza, pueden cambiar un poco al descongelarse.
Con qué acompañarlos para que rindan más
Un buen acompañamiento puede hacer que el mismo guiso alcance para más personas. Arroz, frijoles, ensalada, nopales asados o tortillas recién calentadas siguen siendo aliados de oro en la cocina mexicana.
Las tortitas van perfecto con ensalada fresca. La arrachera y el picadillo lucen mucho con arroz rojo. El pollo hawaiano queda delicioso con verduras a la mantequilla y las lentejas casi se sirven solas con unas tortillas.
También vale mucho la pena pensar en la presentación. Un poco de cilantro, cebolla o limón cambia por completo cómo se siente el plato. No necesitas algo elegante; solo ese toque final que lo hace más apetitoso 🍋.
Al final, lo mejor de estos guisos es que sí aterrizan a la vida real. Son comida de casa, de la que apapacha, de la que rinde y de la que te deja con la sensación de que comer bien no tiene por qué ser complicado ni caro.

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