Tinga de pollo

Hay platillos que huelen a casa desde que empiezan a hervir en la estufa, y la tinga de pollo es uno de ellos.
Ese guisado rojo, con su toque de chipotle ahumado, sirve para tostadas, tacos, tortas y lo que se te antoje.
Aquí vas a aprender a preparar una tinga jugosa, con pollo bien deshebrado, mucho sabor y varios trucos para que te quede igual o mejor que en las fonditas.
- Ingredientes para la tinga de pollo clásica
- Cómo cocer y deshebrar el pollo sin que se seque
- Procedimiento para preparar la tinga de pollo paso a paso
- Variantes ricas de tinga de pollo para cada antojo
- Cómo servir la tinga de pollo (tostadas, tacos, tortas y más)
- Conservación, recalentado y errores comunes en la tinga
Ingredientes para la tinga de pollo clásica
- 1 kg de pechuga de pollo sin piel, bien lavada.
- 2.5 a 3 litros de agua para cocer el pollo.
- 1/2 cebolla blanca partida en dos (para el caldo).
- 3 dientes de ajo, 1 para el caldo y 2 para el guisado.
- 3 hojas de laurel pequeñas.
- Unas ramitas de tomillo u orégano seco.
- Sal de grano al gusto para el caldo y el guiso.
- 500 g de jitomate rojo bien maduro.
- 1 cebolla mediana cortada en plumas o medias lunas.
- 2 a 4 chiles chipotles en adobo, picados o enteros.
- 1 cajita de puré de tomate condimentado (210 g), opcional.
- 2 a 3 cucharadas de aceite vegetal.
- Caldo de pollo en polvo o sal, para ajustar sazón.
- 100 a 150 g de chorizo o longaniza, sin piel, opcional pero muy recomendable.
- 1 taza de col o lechuga finamente rebanada, según la versión que prefieras.
- Pimienta negra molida al gusto.
- Tostadas, tortillas, crema, queso fresco y aguacate para servir.
Cómo cocer y deshebrar el pollo sin que se seque
Para que la tinga quede perfecta, lo primero es lograr un pollo suave, jugoso y fácil de deshebrar.
La clave está en cómo lo sumerges al agua y cuánto tiempo lo dejas hervir, no solo en la cantidad de sal.

Paso a paso para cocer la pechuga
Coloca en una olla grande el agua, la cebolla, una hoja de laurel, un diente de ajo y tomillo u orégano.
Agrega sal de grano y deja que todo hierva primero sin el pollo, para que el caldo empiece a tomar sabor.
Cuando el agua ya esté hirviendo con fuerza, introduce la pechuga completa o en mitades.
Hacerlo así ayuda a que el pollo se "selle" y no se reseque por dentro mientras se cocina.
Cocina a fuego medio, con la olla semi tapada, de 20 a 30 minutos según el grosor de las piezas.
Sabrás que está listo cuando al pinchar la parte más gruesa no salga jugo rosado ni sangre.
Apaga la lumbre, retira la olla de la hornilla y deja reposar el pollo dentro del caldo caliente.
Ese reposo es lo que termina de suavizar la carne y mantiene toda la humedad.
Trucos para deshebrar fácil
Cuando el pollo esté tibio, sácalo del caldo y colócalo en un plato o tabla.
Puedes deshebrar con las manos limpias, con dos tenedores o incluso con batidora de mano en velocidad baja.
Deshebra en tiras medianas, no demasiado finas, para que se sientan los hilitos de pollo en cada bocado.

Si notas que la carne se ve seca, agrega de inmediato unas cucharadas del caldo caliente mientras deshebras.
Reserva suficiente caldo para usar después en el guisado, esto levanta muchísimo el sabor de la tinga.
Procedimiento para preparar la tinga de pollo paso a paso
Con el pollo listo, viene la parte más sabrosa: el sofrito, la salsa de jitomate y el momento de juntar todo.
Aquí es donde el chipotle, la cebolla y el chorizo se encargan de darle ese olor a tinga auténtica que abre el apetito.
Preparar el sofrito con chorizo, cebolla y col
Calienta un sartén amplio a fuego medio, sin aceite si vas a usar chorizo, porque soltará su propia grasa.
Desmorona el chorizo en el sartén y cocina moviendo constantemente, hasta que cambie de color y esté casi cocido.
Si no usas chorizo, añade de una vez el aceite y espera a que se caliente ligeramente.
Agrega la cebolla cortada en plumas, el ajo finamente picado y, si sigues la versión con col, incorpórala también.
Cocina todo moviendo seguido, hasta que la cebolla se vea translúcida y la col esté suave pero todavía crujiente.

Cocinar la salsa de jitomate con chipotle
Mientras el pollo se cocía, puedes haber hervido los jitomates en agua limpia hasta que la piel se reviente.
Lícualos con un trozo de cebolla, los dientes de ajo restantes, el chipotle en adobo y un poco del caldo del pollo.
Si quieres una tinga más intensa, agrega también un poco de puré de tomate condimentado.

Vierte esta salsa sobre el sofrito de cebolla, ajo, col y chorizo, y mezcla muy bien.
Agrega hojas de laurel, pimienta molida y rectifica de sal desde este momento para equilibrar el sabor.
Deja que la salsa se cocine a fuego medio, sin tapar del todo, hasta que se espese ligeramente.
- Dora ligeramente el chorizo antes de agregar la cebolla, así suelta sabor sin quemarse.
- No licúes demasiado el jitomate, deja una textura ligera para que la salsa se sienta casera.
- Empieza con poco chipotle y ve probando; siempre es más fácil subir el picor que bajarlo.
- Deja hervir la salsa unos minutos sola antes de añadir el pollo, así se "estaciona" mejor.
Integrar el pollo y ajustar la textura
Cuando la salsa ya tomó cuerpo, agrega el pollo deshebrado y mezcla con paciencia para repartir bien.
Vierte media taza del caldo donde se coció el pollo y observa la textura del guiso.

Si quieres una tinga jugosa para servir sobre arroz o como guisado, añade más caldo poco a poco.
Si la prefieres sequita para tostadas o tortas, deja que hierva a fuego medio, moviendo ocasionalmente.
Rectifica sazón con sal o un toque de caldo de pollo en polvo y ajusta el picor con más chipotle si lo deseas.
Después de unos 10 a 15 minutos, la salsa se habrá impregnado en el pollo y la cocina va a oler a gloria.
Variantes ricas de tinga de pollo para cada antojo
La tinga es súper noble, puedes adaptarla a lo que tengas en casa o al gusto de tu familia.
Con pequeños cambios en el chorizo, la verdura o la cantidad de salsa, logras versiones más ligeras o más intensas.
¿Cómo hacer una tinga más ligera?
Omite el chorizo y reduce el aceite a lo mínimo necesario para suavizar la cebolla.
Usa más jitomate natural y menos puré de tomate, así consigues una salsa más fresca y menos pesada.
Puedes sustituir la col por lechuga al momento de servir, solo como acompañamiento en la tostada.
Tinga extra cremosa para tostadas bien cargadas
Si te gustan las tostadas muy jugosas, deja la tinga un poco más caldosa.
Al servir, agrega frijoles refritos bien untados, crema espesa y mucho queso fresco desmoronado.
El contraste entre el chipotle y la crema hace que los sabores se sientan más redondos.
Variación con otras carnes o mezclas
Puedes aplicar el mismo procedimiento usando carne de res cocida y deshebrada en lugar de pollo.
También se puede mezclar mitad pollo y mitad carne de puerco, para obtener una tinga con sabor todavía más profundo.
Solo cuida que todas las carnes estén bien suaves antes de integrarlas a la salsa.
Cómo servir la tinga de pollo (tostadas, tacos, tortas y más)
Una vez lista, la tinga se vuelve el centro de muchos antojos diferentes.
Lo mejor es que con un solo guisado puedes preparar tostadas, tacos, sopes, quesadillas y tortas sin complicarte.
- Tostadas clásicas: frijoles refritos, tinga, lechuga, crema, queso y aguacate.
- Tacos de tinga: tortillas de maíz calientitas, un poco de salsa verde y cebolla picada.
- Tortas caseras: bolillo crujiente, tinga, jitomate en rodajas, crema y queso.
- Sopes o tlacoyos: base de maíz, frijol, tinga y una lluvia de lechuga y crema.
Si sirves tostadas, procura que la tinga no esté demasiado líquida para que no rompa la tostada en el primer bocado.
Para tacos o tortas sí puedes dejarla un poco más jugosa, el pan y la tortilla absorben perfecto el caldito.
Acompaña siempre con frijoles refritos, arroz rojo o una ensalada sencilla de lechuga y jitomate.
Si tienes invitados, deja todos los complementos al centro de la mesa y deja que cada quien arme su tostada a su gusto.
Conservación, recalentado y errores comunes en la tinga
Una de las ventajas de la tinga de pollo es que se presta muy bien para preparar con anticipación.
También es fácil recalentarla sin que pierda jugosidad, siempre que cuide unos detalles sencillos.
Cómo guardar en refrigeración y congelar
Deja que la tinga se enfríe a temperatura ambiente antes de guardarla.
Pásala a un recipiente con tapa hermética y refrigera, máximo cuatro días para mantener un sabor fresco y agradable.
Si quieres congelarla, divide en porciones y deja un poco más de salsa, así resiste mejor el recalentado.
Congela hasta por dos o tres meses, etiquetando con fecha para no olvidarte de cuándo la guardaste.
Cómo recalentar sin que se reseque
Para recalentar, lo mejor es usar un sartén a fuego bajo o medio bajo.
Agrega una o dos cucharadas de caldo o agua, tapa y deja que se caliente despacio, moviendo de vez en cuando.
Evita recalentar hasta que se evapore toda la salsa, porque el pollo se vuelve duro y chicloso.
En microondas, cúbrela bien para que el vapor ayude a conservar la humedad del guiso.
Con estos cuidados, tu tinga no solo sale bien el primer día, también se vuelve uno de esos guisos que saben mejor al siguiente.
Y lo mejor de todo es que, con la misma base, puedes improvisar comidas completas en minutos cuando no tienes tiempo.
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La receta original de tinga de pollo jamas ha llevado chorizo o longaniza, de donde sacaron esa receta, de que estado de Mexico o mental, porque ahora ya mucha gente esta destruyendo las recetas originales de comida mexicana y no se vale, es un patrimonio intangible de la humanidad, si no han cocinado desde siempre mejor no publiquen recetas modificadas POR FAVOR
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